viernes, 23 de octubre de 2009

La otra orilla de Nueva York

A veces desde la otra orilla te veo triste,
tan sumamente gris,
que el humo del aire
parece asfixiarte.
A veces desde la otra orilla,
en la lejanía las luces
te hacen grande,
el humo desaparece,
y comienzas a camelarme.
Callada la noche azogada por la sorpresa,
nervadura producida por tenerte en mis brazos,
todo se ve distinto.
El gris de la otra orilla, se convierte en un cúmulo estelar, que para no engañarte, engrandece nuestra escena.
Escena, que en esta noche no esperaba,
papeles mojados en la orilla de mi ría,
que hoy siento más mía que ayer. ¿ Y yo?....
Me pillas sin "" que regalarte,
espero que la arena te haga sentir lo que a veces mi piel.
Tu locura me crea dudas, y me hace discordar,
alisar el terreno en un primer instante,
pisar bien el freno, para no variar.
Curiosa sorpresa que al roce de tus labios,
aquellos miedos pueden surcar,
enredarse en las olas y al son del barquillo visitar alta mar.
Hoy seré, si me dejas, tu sed marinera , litro y medio de besos de agua de mar
Te atreves a llenar mi casa de tu olor nazareno,
mi temple en sereno.
¿Y me llamas romántico?
Te atreves a provocar en mi la risa,
a pelear con la brisa
mientras yo trabajo
Te atreves a romper los moldes
de aquella figura de un ser Legendario,
que no es tan fiera la fiera ni tan noble; el noble de antaño.
Te atreves a quitar el Rocío,
que produce este frío, humedad del atlántico.
Te atreves a suspirarme a mi oído,
mientras siento yo ruido,
de tu sentir despacio.
Te atreves a fundir nuestros hielos,
símil de cuerpos entrelazados
a convertir mi cama en arena
montañas doradas en tus pies delcalzos.
La otra Orilla de Nueva York, Adrián De la Jara

sábado, 19 de septiembre de 2009

El último tren Argentino

El último tren Argentino, anda perdido en el mismo lugar donde lo encontré hace un año. Mi alzheimer prematuro no me permite recordar el camino que me llevo a él, ni siquiera la hora , y mucho menos la estación, tan sólo recuerdo las sensaciones, sentir una y otra vez sin casarme.

De nuevo Calamaro hace de las suyas, y me pone una camisa de fuerzas para llevarme al mismo lugar, mira si eres grande Argentina, y yo acabo siempre en el mismo sitio.

Los interrogantes ya son un planteamiento diario en mi vida, ¿Por qué Mendoza?, ¿Por qué SIEMPRE es Mendoza?.

La noche, una llamada de teléfono, un desconocimiento total, una simple voz que te habla, que te hace reír, que no te pide que le muestres lo grande que eres, ni que le sorprendas, una dicotomía entre lo cóncavo y convexo.

Un juego en que Heráclito analice sus teorías , dejando fluir todo lo que cada uno guarda en su interior, prisionero de los miedos.

Un resultado tan humano , que devuelve en mí la fe a la religión, en la que se cree en las personas, y no son las personas las que deben creer.


El último tren Argentino, Adrián de la Jara.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

AL DESNUDO


Empecé por andar

la esperanza se me apaga
y las ganas van perdiendo,
y sigo sintiendo......
que el camino es lento.

Aprendí a correr en un
curso del Inem,
aguanté el cansancio multiplicando
por diez, me empecé asfixiar y; !Grite!

!Grito que oigo tus gritos y me ahogo en tus manos!

Los viejos son mas viejos desde que no
estas, el payaso de turno
no hace gracia ya,
reventé la función y;
me he quedado solo con
mi absurdo telón.

Ya no pinto caretas
ni hago cuadros ya
he acabado entre putas
que ni pienso tocar y;
me he dado cuenta...
!que los muros que me salvan
me hacen daño al final!

La nicotina no consume
toda mi ansiedad
he convertido en pueblo
a esta puta ciudad
de nuevo echo a correr y;

esta vez convencido....!Lo hago en Pelotas!

El frío de la noche
humedece mis pies
la tierra esta mas cerca de
mi escaso entender

Me paro a respirar, coger aire de nuevo;
volver a empezar....y sin mirar hacia atrás.

El reloj ahora marca las 10.00,
cuando cruce la meta
no te volveré a ver...y llegué.

!He canjeado en sonrisa todas mis ganas!




Adrián de la Jara, en la noche al desnudo.

jueves, 13 de agosto de 2009

Padre de la Patria

Le imagino descansando en cualquier patio de la judería cordobesa, una imagen tierna del viejo abuelo que duerme su siesta sentadito en una silla de nea, rodeado de maceteros con geranios, bajo el fresquito de la sombra de un naranjo, un aroma a azahar por aires de jazmines potenciados, y un reflejo de luz blanco, en el fondo de mi escena mental, una vecina cantando una dulce nana de coplillas "aflamencá".....mientras el tierno abuelo duerme plácido.

Falsa imagen de debilidad, de un ser que necesita de la ayuda de un bastón para sostener su cuerpo, no su fuerza, cuál reside en la palabra, en su voz y en las letras. Utiliza el sarcasmo como medio de expresión de su excesiva inteligencia, y los años parecen haber destrozado su carácter, insoportable para algunos, imprescindibles para otros. Para mí indudable padre.

Padre de esta, nuestra, patria andaluza.

Y nunca calló...., que no les engañe el anciano, con su falsa modestia, defendió de esquina a esquina las paredes de su casa (Andalucía), la amó, la besó, le regaló mil noches, mil lunas, y todas sus letras. La cubrió de gloria, levanto su voz cuando la vio callada, gritó, trabajó en el campo con sus campensinos, en el mar con marineros, difundió sus creencias y las de su pueblo.

Ahora que te miro, y los años han dejado huellas en tu cuerpo, me parece increíble que la ternura empañe tu grandeza. Ahora que el azahar embriaga la paz de nuestros 8 patios , que Andalucía descansa, después de tantos años de trabajos forzados, ahora que la lucha continua, pero nos permite tener un rato de siesta, ahora que el fin no ha llegado quiero decirte lo que siento por ti.

Mi andalucista radical de la palabra, sucesor de Blas Infante, padres de nuestra patria libre sin barreras, sin separaciones por frontera, casa de todos, abierta, hermana de culturas, indudablemente gitana y flamenca, marinera, serrana y minera, puerta africana más que europea. Imagen viva de un puño que solo levantó defendiendo su libertad y tierra.

Descansa Abuelo, descansa tu después de tanto tiempo, que nadie disturbe tu sueño, los hijos de tu patria seguirán adoctrinados por tus anhelos, y no esperaremos a la muerte para entregarte nuestro agradecimiento.


A Antonio Gala, De La Jara
Padre de la patria