sábado, 21 de febrero de 2009

Amanecer

Todos los días , dejo pasar la noche para ver el amanecer, con la esperanza de que al llegar este se iluminen las paredes de mi cuarto con su resplandor, me impregne su calor, y me entren ganas de salir corriendo, siguiendo su camino sin perder la dirección. Pero por mas que espero cada noche, en esta época siempre amanece nublado, y solo me queda el frío y las tonalidades grises que apenas llegan....
Quizás solo sea un tránsito, un periodo de tiempo de reflexión, para plantearme de donde vengo y hacia donde voy, aunque lo cierto que se me hace cada día mas cuesta arriba.
Mi "yo" hoy tiene el ego pequeño, se me ha vuelto un loco autodestructor que tira de mi hacia abajo cada vez que floto, y me crea duda sobre mi fortaleza personal. Ni siquiera yo se el motivo de la desmotivación que siento ahora mismo. Los barales donde se sostiene mi fuerza continúan cerca de mí, no se han ido , no los he perdido, y sin embargo me siento débil. Aunque no pierdo la esperanza, sigo esperando cada noche a que amanezca para ver el sol, sé que pronto llegaran esos rayos de luz que iluminen mi camino y me ayuden a reorientar la dirección.

De La Jara, Días Grises

jueves, 29 de enero de 2009

SEUDÓNIMO

Pueblo blanco en el interior de la provincia de Huelva, apellido de alfareros que sirve de orgullo para los que aún recuerdan la vieja fábrica de mis bisabuelos, los sueños de una niña que construye su vida en barro, cabello moreno en la calle carpinteros, corre a cámara lenta entre la nube de humo que produce el devenir del trabajo.
Rescato tu nombre, porque me niego a que se pierda en el tiempo, me niego a olvidar la laboriosidad de aquellas manos que moldearon el barro cocido, las mismas que convirtieron la arcilla en arte e hicieron del viejo torno el mayor enigma de los alfareros.Con la amanecía se encendían los hornos en el viejo pueblo,dejando el aroma a eucalipto y barro en cada rincón de Trigueros.
Dos hermanas sevillanas
han llegado a nuestro pueblo
dicen que son cristianas y santas
patrona de los alfareros
Con palmas de martirio
pintó Goya a dos mujeres
la giralda fue testigo
del castigo en sus pieles
Subiendo la calle viene Antonio,
hijo de los alfareros
ya han encendido los hornos
impregnando de olor Trigueros.
Déjeme formar parte de su herencia más digna, de aquél legado que no corrompe el dinero, que va mas allá de lo que percibe el sentido de la vista, que vive debajo de nuestra piel, recorriendo toda la sangre, déjeme llevar su nombre y sentirme honrado por él. Bautíceme usted con esas manos que durante años dominaron la técnica.
" Moldee usted el barro como intenté yo en cada ocasión moldear mis letras"
De La Jara, Nieto de Alfareros Triguereños